Casa Shabby

    El Shabby Chic es un estilo de decoración que consiste principalmente en mezclar elementos antiguos con modernos, piezas rústicas con otras más elegantes, todo de una forma sofisticada, femenina y romántica. Se caracteriza por utilizar una paleta de colores pastel como el rosa, celeste, gris, verde agua, etc... y el predominio casi absolutista del blanco. También es propio del estilo Shabby el uso telas de algodón con estampados de flores, cuadros y rallas, así como las "Toile de jour" francesas del siglo XVIII. Actualmente está muy de moda en las casas de muñecas y existen varios seguidores de este estilo.

    Los diccionarios de inglés traducen la palabra Shabby como: raído, usado, gastado. Esta definición nos da una pista de por dónde va este estilo decorativo… Pero la palabra Chic, que según la Real Academia Española quiere decir elegante, distinguido, a la moda, neutraliza las connotaciones negativas para traducir este estilo en una unión que actualiza lo antiguo y usado, convirtiéndolo en actual y elegante.

    El estilo Shabby Chic es una creación de la decoradora estadounidense Rachel Ashwell, y está inspirado en los grandes cottages de Gran Bretaña que se vestían de muebles usados que se repintaban una y otra vez, y lucían viejas tapicerías de aspecto gastado. Estos muebles convivían con alfombras raídas y viejas lámparas de araña. Hoy en día ha evolucionado hacia una mezcla de este estilo inglés junto con muebles pintados de la Suecia del siglo XVIII, el chateau francés, y el estilo shaker americano. El resultado son estancias elegantísimas llenas de blanco y colores ajados, muebles con aspecto muy usado repintados varias veces, detalles de porcelana, grandes ramos de hortensias o rosas casi sin color y pequeñas piezas de cristal tallado. Los muebles de este estilo suelen estar semi-decapados, con un aspecto un poco desgastado por el tiempo y el uso. Suelen ser piezas de corte clásico como los típicos "Luises franceses", así como otros más austeros como los de estilo Gustaviano o colonial. Aunque se pueden usar piezas de fabricación moderna, estas suelen estar decoradas de forma que parezcan antiguas. Otra forma de pintar los muebles es a base de pátinas y veladuras. El empleo de pasamanerías y encajes antiguos se hace indispensable en este nuevo estilo, así como las piezas de porcelana y loza de color blanco. Los marcos de pan de oro y espejos o cornucopias barrocas son también los más apropiados, ya sean con láminas descoloridas o bien, colocando simplemente el marco sin nada apoyado en la pared o sobre un mueble. Los techos de las estancias decoradas en estilo Shabby suelen ser de viguería rústica, o de escayola con múltiples molduras y rosetones. El mobiliario de metal como las sillas de jardín se reutiliza en la decoración de interior, también los veladores e incluso jaulas. Todas estas piezas suelen presentarse con pequeños desconchones donde se puede apreciar el óxido y la herrumbre. Las flores más apropiadas son las rosas, dispuestas en pequeños buoquets, los ramos de lilas y hortensias y las hojas de hiedra. Estos ramos se pueden lucir en jarrones de cristal o en jarras de cink. También son indispensables las canastillas de mimbre. Las alfombras ideales suelen las denominadas "Savonnerie", muy de moda en la época de Marie Antoinette, así como las clásicas lámparas de araña fabricadas en cristal y tocadas con pantallas de tela floreada en tonos pálidos y ajados de las que pueden colgar lágrimas o guirnaldas de cristal, con un aire decadente. Sobre las mesas y cómodas candelabros, portarretratos con fotografías sepia, pequeñas piezas de terracota... Objetos de uso cotidiano como teteras, tazas y bandejas se reinventan con este estilo, convirtiéndose en piezas que merece la pena mostrar.


    En los antiguos cottages, era costumbre decorar las casas con muebles comprados en mercados de pulgas y ventas de muebles de segunda mano, por lo que esas piezas lucían un aspecto avejentado por el uso y el paso del tiempo. Las casas adquirían una pátina desgastada con el uso. El color blanco predominaba sobre todo en las paredes creando un ambiente muy particular. Con el tiempo, esta estética casual se reinventó convirtiéndose en un estilo decorativo que en nuestros días ha tomado gran protagonismo. Los ambientes gozan de gran claridad, ya que muchos de los muebles se pintan en tonos blancos buscando deliberadamente un aspecto envejecido o decapado. Los diseños parten de una estética artesanal, tanto en los muebles como en los complementos. El color aparece pero siempre en tonos pálidos: rosa, beige, gris… son solo matices que se añaden en una mezcla en la que la proporción de blanco gana la partida. Las flores están muy presentes, tanto en ramilletes de flor seca o natural como en los estampados, molduras y cuadros. Sofás y camas se llenan de grandes almohadones, mullidos y de aspecto romántico. La porcelana, la loza y el cristal tallado aportan un toque delicado y distinguido en los interiores Shabby Chic.

    Seguro que este estilo no os es ajeno, solo nos hacía falta ponerle nombre, ya que desde hace un tiempo son muchos los seguidores de esta nueva forma de entender la decoración.